La mayoría de tumores presentan inestabilidad genómica debida a ganancias y pérdidas de genes, rotura de cromosomas, mutaciones, etc. A pesar de que estas alteraciones son necesariamente letales para las células normales, no lo son para las cancerosas, que olvidan las propiedades del tejido del que se originaron. Como el personaje creado por Scott Fitzgerald, que en lugar de envejecer, rejuvenece a costa de perder la memoria.
Investigadores de EE UU han diseñado una herramienta computacional que pronostica si el cerebro retendrá o no experiencias sucedidas pocas horas antes. Además, sirve para entender cómo se escogen y procesan estas informaciones durante el sueño.
Facultativos en el momento de administrar el nuevo procedimiento a un paciente en el Hospital Universitario Doctor Negrín de Gran Canaria. / Consejería de Sanidad de Canarias
Científicos del Instituto Valenciano de Infertilidad han diseñado una prueba de análisis genético que reconoce en los progenitores alrededor de 600 mutaciones causantes de dolencias. El objetivo del test es reducir el riesgo de transmisión de aquellas enfermedades originadas por un solo gen.
Todos los participantes fueron capaces de sincronizar la pierna, el tobillo y los pies al unísono con el movimiento de una onda en una pantalla de ordenador. / chartingourcourse.org
Un estudio realizado en EE UU aporta esperanza a las personas con lesión de la médula espinal. Gracias a una nueva terapia de estimulación eléctrica, cuatro pacientes con esta parálisis han sido capaces de mover voluntariamente músculos previamente paralizados.
Un estudio publicado en PLOS Genetics muestra dos genes que ayudan a explicar por qué algunas mujeres portadoras de mutaciones de alto riesgo desarrollan cáncer y otras no. En un futuro los test genéticos incluirán todas las variantes que influyen en el riesgo para hacer un perfil personalizado para cada paciente.
En la imagen, el paciente junto a parte del equipo médico. / Efe
Las células del cáncer consumen glucosa de manera voraz para multiplicarse a gran velocidad. Esto se sabe desde hace casi un siglo, pero hasta ahora no se conocía el proceso por el que se desencadenaba este apetito. Investigadores del IDIBELL han descrito una proteína en la membrana celular de los tumores que atrae la glucosa como un imán.