El uso ilegal de veneno representa una amenaza para la biodiversidad. En la última década, unos 7.000 seres vivos han muerto como consecuencia del uso de esta sustancia. Así ha ocurrido con 7 osos pardos, 40 quebrantahuesos, 114 águilas imperiales, 348 alimoches, 168 águilas reales, 638 buitres negros, 2.355 milanos reales y negros, y 2.146 buitres leonados. Son datos que se desprenden del I Encuentro para la Lucha contra el Veneno del Proyecto Life + Veneno.
Investigadores de la UPM, en colaboración con el INIA y el SERIDA, encuentran variabilidad genética entre poblaciones de Pino resinero que puede determinar la capacidad de adaptación de la especie frente a cambios climáticos.
Imagen de un oso pardo (Ursus arctos)
Investigadores de la Universidad de León y del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Chile han analizado las características de las ovejas chilotas, la única raza ovina propia de Chile que ha sido reconocida como tal. Los científicos han realizado la estructura genética de esta raza y han ofrecido una serie de recomendaciones para la valoración de la producción láctea de estas ovejas.
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto sobre normas de calidad ambiental en el ámbito de la política de aguas. Su objetivo es regular las sustancias de riesgo a la vez que contempla que las autoridades competentes evalúen el impacto de la actividad humana a largo plazo.
Tritón del Montseny
Un grupo de investigadores de Neiker-Tecnalia (Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario) ha realizado un estudio sobre la infección por el virus Maedi Visna, que causa neumonía, mamitis y otras enfermedades en el ganado ovino. El trabajo confirma que la transmisión es más factible por el contacto con animales infectados -una situación a evitar- que a través de la leche y los calostros con el virus.
Javier Andrés Juárez-Díaz, investigador mexicano, que está actualmente trabajando en el grupo de la investigadora Franklin-Tong de la Escuela de Biociencias de la Universidad de Birmingham en el Reino Unido, ha logrado transferir el sistema de autoincompatibilidad de la amapola, que impide que esta planta pueda autofecundarse, a otras especies de plantas que sí son autocompatibles y pueden autofecundarse por sí mismas. Este avance científico será de gran utilidad en la práctica de mejora de plantas, así como en el control de cultivos de plantas transgénicas.
Pere Estupinyà acaba de publicar su primer libro, El ladrón de cerebros