Un año después del dramático episodio de eutrofización que tiñó las aguas del Mar Menor de un verde intenso e hizo evidente el deterioro de la laguna salada, multitud de científicos de diversos campos trabajan para hallar las soluciones para su recuperación. El frágil ecosistema lagunar se sostiene sobre la cuerda floja y, aunque sus aguas lucen menos turbias que el verano pasado, los expertos no descartan un nuevo proceso de proliferación de fitoplancton.
Investigadores de la Universidad de Málaga han plasmado por primera vez sobre la cartografía de Europa el potencial de los suelos para albergar biodiversidad, así como las amenazas a las que se enfrentan. Esta herramienta, que se podrá consultar y descargar en la web de la Agencia Europea de Medio Ambiente a partir de agosto, pretende asesorar a las instituciones en la toma de decisiones y gestión de este recurso natural.
Las medusas entorpecen cada año las vacaciones de miles de turistas que escogen playa y mar para sofocar las altas temperaturas veraniegas. Un investigador de la Universidad de Alicante advierte que, aunque a escala global no se ha producido un aumento de medusas en la costa mediterránea, sí se ha detectado que en algunas playas hay tendencias al alza, algunas con máximos puntuales, y otras con presencia elevada de medusas de manera sostenida.
Las estructuras modulares disminuyen los efectos de las perturbaciones en las redes, según han comprobado científicos del CSIC y otras instituciones con la ayuda de pequeños insectos. El avance se podría aplicar en campos como la economía, la biodiversidad y el tratamiento de plagas.
El 90 % de la biodiversidad asociada a las poblaciones de anfibios de la selva atlántica brasileña todavía se encuentra fuera de las áreas protegidas, según un artículo publicado en la revista Science Advances. Un estudio de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, alerta sobre la necesidad crítica de más esfuerzos en la conservación de la biodiversidad de la región, que es el hábitat natural de más de quinientas especies de anfibios.
Científicos de la Universidad de Barcelona y del Centro de Estudios Avanzados de Blanes han analizado la diferenciación genética entre las poblaciones de peces, crustáceos, moluscos y otros organismos marinos de todo el Mediterráneo. El trabajo, publicado en PLoS One, busca entender como se conectan las poblaciones de organismos marinos. Las discontinuidades oceanográficas delimitadas por las corrientes marinas afectan a la separación genética entre las diferentes zonas del Mediterráneo, aunque no de forma homogénea. La conservación de las poblaciones del Mediterráneo debe basarse en las zonas delimitadas por tales discontinuidades, para garantizar su supervivencia, dicen los científicos.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y el CSIC han desarrollado una teoría matemática que permite cuantificar las perturbaciones ambientales que un sistema puede sostener sin perder especies. Además de arrojar luz sobre las relaciones mutualistas entre angiospermas y polinizadores, esta teoría, publicada en Nature Communications, concilia dos enfoques clásicos que hasta ahora habían sido contradictorias en ecología teórica.
El fuego promueve que en muchos ecosistemas haya más variedad de especies animales y vegetales, porque crea una mayor diversidad de ambientes para vivir. Así lo señala un nuevo estudio publicado en Science. A pesar de ello, el efecto positivo del fuego sobre los ecosistemas no es universal y requiere un conocimiento profundo sobre las especies y el régimen de incendios de cada región. De este modo se pueden planificar estrategias de gestión del combustible, quemas controladas y supresión de incendios en todo el mundo.
La barrera oceanográfica del frente polar no es tan impenetrable para los briozoos del océano Austral como se pensaba hasta ahora, según un estudio que lidera la Universidad de Barcelona. El nuevo trabajo presenta el inventario más completo realizado hasta la fecha sobre la distribución espacial de los briozoos de aguas poco profundas en las islas Malvinas y las Georgias del Sur.
Tradición, saber popular e investigación aplicada a la biodiversidad vegetal son las referencias del progreso del conocimiento en la etnobotánica, una ciencia que estudia la relación entre las poblaciones humanas y su entorno vegetal, un concepto introducido en un estudio con participación española sobre el patrimonio natural y cultural del mundo de las plantas.