Un estudio basado en mandíbulas fósiles sugiere que pulpos colosales de hasta 19 metros habitaron los océanos de hace entre 100 y 72 millones de años y ocuparon la cima de la cadena alimentaria, sin depredadores naturales. Los resultados cuestionan la idea de que solo los vertebrados dominaban ese nivel en las redes tróficas marinas.
Esta enfermedad influyó en la expansión, el aislamiento y la mezcla genética de nuestra especie mucho antes de la agricultura. Su impacto se prolongó durante al menos 74 000 años Su impacto se prolongó durante al menos 74 000 años y determinó qué regiones podían habitarse de forma estable.
Un estudio de treinta años en Uganda revela que la mayor comunidad de chimpancés salvajes conocida se separó en dos subgrupos de manera permanente, un caso poco habitual que derivó en agresiones mortales entre miembros que antes mantenían vínculos y compartían espacio.
Los fósiles encontraron pertenecen a parte de una mandíbula de una nueva especie, el Masripithecus moghraensis, que vivió hace 18 millones de años. El hallazgo demuestra que los ancestros de los simios modernos no solo habitaron la región de África oriental.
Un único hueso fosilizado, de dimensiones excepcionales, hallado en Nuevo México podría aportar nuevas pistas sobre la historia evolutiva de los grandes depredadores del Cretácico. El análisis sugiere que este animal, que vivió hace unos 74 millones de años y superaba las cuatro toneladas, podría situarse entre los miembros más tempranos de los tiranosaurinos y reforzar la idea de que este linaje surgió en el sur de la antigua Laramidia.
Un nuevo algoritmo identifica 2,3 millones de secuencias reguladoras que han sobrevivido a siglos de reordenamientos genéticos, abriendo la puerta a una edición de cultivos mucho más precisa.
Un equipo de investigación del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) ha descubierto que los corales descansan por la noche pese a no tener sistema nervioso, mientras sus microbios continúan activos.
Un estudio realizado con modelos generados por ordenador revela que, aunque estas características evolucionaron principalmente como rasgos ornamentales para atraer a las mujeres, los hombres tienden a sobreestimar su importancia al evaluar a sus competidores.
East Turkana, en el norte de Kenia, es el escenario de un descubrimiento que redefine lo que sabemos sobre este ancestro humano. La investigación, fruto de una colaboración internacional, aporta pistas esenciales sobre su anatomía y evolución.
Un análisis de restos de la especie Sahelanthropus tchadensis, descubierta en Chad en la década de los 2000, asegura que caminaba de forma bípeda hace más de 7 millones de años. Aun así, los expertos siguen debatiendo si realmente era cuadrúpedo.