El telescopio espacial James Webb no solo ha detectado vapor de agua y dióxido de azufre en este 'Neptuno' caliente, también nubes de arena de silicato. Estas partículas circulan por una atmósfera dinámica donde se produce un vigoroso transporte de material.
Un equipo científico internacional, liderado por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), ha descubierto la galaxia espiral barrada más remota conocida hasta ahora: ceers-2112, con una estructura similar a la Vía Láctea. Su desplazamiento al rojo la sitúa cuando el universo tenía solo 2.100 millones de años, lo que desafía el conocimiento previo sobre formación de galaxias.
El telescopio Webb ha descubierto metano y dióxido de carbono en la atmósfera de K2-18 b, un exoplaneta que también podría tener un océano de agua y dimetilsulfuro, un compuesto que en la Tierra produce el fitoplancton.
Un equipo internacional de astrónomos, en el que participan investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias, presenta la intrincada y etérea belleza de la icónica nebulosa Messier 57 captada por el telescopio espacial James Webb con un detalle sin precedentes. A unos 2.600 años luz de la Tierra, esta obra maestra cósmica nació de una estrella moribunda que expulsó sus capas exteriores al espacio.
Analizar las precipitaciones en otros planetas ayuda a los científicos a comprender la atmósfera de mundos similares a la Tierra. Las lluvias no solo permiten evaluar su posible habitabilidad, también nos explican sus orígenes.
La colorida instantánea muestra a un dúo estelar que orbita uno alrededor del otro. Su nombre es Herbig-Haro 46/47 y se encuentra a solo 1.470 años luz de distancia, en la constelación de Vela. Las capacidades del telescopio de la NASA le permiten mirar a través de una nebulosa oscura, llena de gas y polvo, que los rodea.
Como regalo final de su exitoso primer año, la NASA y la ESA han publicado la imagen captada por el telescopio espacial James Webb de la región de formación estelar más cercana a la Tierra. Se trata del complejo de nubes Rho Ophiuchi, situado a 390 años luz de distancia.
Las fluctuaciones cuánticas durante la etapa de inflación, solo unos instantes tras el nacimiento del universo, fueron clave para la formación de estructuras masivas muy antiguas, como el cúmulo El Gordo u otros captados por el telescopio James Webb. La clave está en la estadística de estas fluctuaciones, según un nuevo estudio.
El telescopio espacial James Webb de la NASA y la ESA ha observado la estrella WR 124 con un grado de detalle sin precedentes. La ha detectado mientras se desprende de sus capas externas, lo que da como resultado unos característicos y vistosos halos de gas y polvo.
El Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC) lideró una campaña de observación con el telescopio espacial James Webb para captar las sombras de la luz estelar producidas por los finos anillos de este planeta menor. Observaciones posteriores han revelado que el hielo de agua cristalina domina el espectro de este objeto y sus anillos.