Imágenes del telescopio James Webb han permitido reconstruir con un detalle sin precedentes el entramado invisible que sostiene la arquitectura del cosmos. El resultado ofrece una visión más precisa del papel de la materia oscura en el origen de las primeras estructuras del universo, desde los cúmulos galácticos hasta los sistemas donde surgen estrellas, galaxias y planetas.
Gracias al telescopio ALMA, un estudio internacional ha captado las imágenes más nítidas hasta la fecha de los cinturones de polvo que quedan tras la formación de los planetas. Estos discos son el equivalente cósmico de la ‘adolescencia’ de los sistemas planetarios, una etapa rodeada de misterio.
La mayoría de los planetas en nuestra galaxia tienen un tamaño entre la Tierra y Neptuno, pero se sabía poco sobre cómo llegan a tener este tamaño. Ahora, en estudio internacional ha revelado las transformaciones radicales que sufren los planetas en formación durante este proceso.
El Very Large Telescope, del Observatorio Europeo Austral, ha revelado por primera vez la presencia de un protoplaneta dentro de los brazos espirales de un disco de gas y polvo. Este descubrimiento podría confirmar que esas estructuras complejas se originan por la influencia de cuerpos planetarios alrededor de estrellas jóvenes.
Nuevas observaciones con el telescopio James Webb han ayudado a los astrofísicos a obtener una valiosa información sobre cómo se forman los 'exoplanetas' lejanos y cuál puede ser la composición de sus atmósferas.
Mañana comienza una sucesión de eventos astronómicos inusuales, con un eclipse total de Luna visible en gran parte del mundo. A este fenómeno le seguirán la alineación de cuatro planetas, el equinoccio de primavera y un eclipse parcial de Sol el día 29. Además, en los próximos años se encadenarán varios eclipses destacados en España.
Las estrellas de tipo K se consideran el ‘Dorado’ en la búsqueda de vida más allá del Sistema Solar. Ahora, el proyecto KOBE ha confirmado el descubrimiento de dos planetas en una de ellas. Según los autores de un estudio, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, el hallazgo demuestra el potencial de esta iniciativa liderada por el Centro de Astrobiología.
Estos objetos tienen masas similares a las de los cuerpos celestes, pero no están ligados a la gravedad de ninguna estrella. Los hallazgos proceden del sondeo más profundo realizado por Webb de la joven nebulosa NGC1333, publicados por la Agencia Espacial Europea.
Los océanos de magma fundido de los exoplanetas pueden disolver el H2O que, atrapado en gotitas de hierro, desciende hasta el núcleo. Este hallazgo redefine las estimaciones sobre la cantidad de este líquido vital y reajusta las predicciones de habitabilidad de varios cuerpos celestes.
Cuando una estrella como nuestro Sol llega al final de su vida, puede engullir los planetas y asteroides que nacieron con ella. Ahora, por primera vez, se ha encontrado una firma única de ese proceso: una concentración de metales guiada magnéticamente hacia la superficie de la enana blanca WD 0816-310.