Un equipo de investigadores del MIT ha desarrollado un sistema para convertir las estructuras moleculares de las proteínas en sonidos que se asemejan a pasajes musicales mediante inteligencia artificial. Luego, invirtiendo el proceso, ha introducido algunas variaciones en la música y la ha tranformado de nuevo en proteínas nunca antes vistas en la naturaleza.
Un nuevo estudio muestra que si inactivamos dos proteínas llamadas TAK1 y TGFBR1, que participan en la señalización celular del tejido normal asociado a los tumores, las células tumorales son más sensibles a la quimioterapia y se reduce la capacidad de metástasis de los tumores. El descubrimiento se basa en afectar el tejido asociado en vez de atacar directamente el cáncer.
Dos nuevos estudios confirman que la detección de un grupo de proteínas orienta un tratamiento más personalizado en los pacientes con cáncer de pulmón, el tipo de tumor más frecuente en el mundo. El objetivo es evitar la recaída.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han conseguido disminuir las emisiones de metano y amoniaco que generan los rumiantes. El secreto está en la dieta, cuyo contenido proteico se puede tratar con ácidos y calor para reducir su degradación en el rumen y la emisión de gases.
Un equipo del IRB Barcelona ha descubierto un mecanismo que evolucionó en células eucariotas y que facilita la síntesis de proteínas, como las que se encuentran en la matriz extracelular. Algunas de estas proteínas son muy relevantes en biomedicina por su vínculo con enfermedades y saber más sobre ellas podría permitir el desarrollo de estrategias para inhibir su producción, según los autores.
Investigadoras de la Universidad Politécnica de Madrid y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria han descubierto nuevas variantes de glutenina, una de las proteínas del trigo. El hallazgo puede tener un papel determinante en la calidad de este cereal y aportar información útil para los bancos de germoplasma.
La revista Science ha elegido las investigaciones más importantes de los últimos doce meses. Las técnicas de secuenciación de ARN, el hallazgo de un gigantesco cráter en Groenlandia y los restos de un probable cruce entre neandertal y denisovano encabezan la lista. También tiene un puesto destacado el trabajo que están haciendo algunas instituciones para acabar con el sexismo en la ciencia.
Los galardonados con el Premio Nobel de Química de 2018 han sido Frances H. Arnold, por el control de la evolución de las enzimas, y George P. Smith y Gregory P. Winter, por una técnica que permite crear nuevos anticuerpos. Estos avances hacen posible fabricar materiales sostenibles, biocombustibles y fármacos para enfermedades autoinmunes o metástasis.
Científicos de la Universidad de Granada están empeñados en reconstruir la versión primitiva de una proteína. Rebobinar en la historia de la evolución permite entender, por ejemplo, cuándo empezamos a tomar alcohol o a sufrir gota. También sirve para proteger cultivos que enferman por infecciones virales.