En medio de olas de calor extremas y temperaturas medias que no paran de crecer cada año por la crisis climática, el uso del aire acondicionado se está volviendo prácticamente imprescindible en muchos lugares. Sin embargo, también contribuye a su vez al calentamiento del planeta y su utilización no está al alcance de todo el mundo.
El aire acondicionado puede ser necesario en determinados momentos, especialmente durante episodios extremos o en espacios vulnerables. Sin embargo, convertirlo en la única solución tiene sus inconvenientes. No todos los colegios tienen la misma capacidad económica o técnica para instalar, usar y mantener estos sistemas.
Investigadores de la universidades de Sevilla y Darmstadt, en Alemania, han presentado un sistema para determinar el orden de las transiciones de fase termomagnéticas, aquellos cambios de fase en un material con modificaciones en su estado magnético. El avance puede ayudar a crear frigoríficos y aparatos de aire acondicionado más eficientes energéticamente y que emitan menos gases de efecto invernadero.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han demostrado que el uso de cortinas de aire de alta eficiencia en locales comerciales supone un ahorro energético superior al 30%. Además mantienen el interior limpio de insectos, polvo, partículas en suspensión, contaminación y olores.
La climatización de las viviendas puede suponer hasta un tercio del consumo eléctrico en verano en los momentos en los que más energía se necesita en un gran ciudad. Así lo recoge un estudio sobre el consumo de energía y su impacto ambiental desarrollado por un equipo de la Universidad Carlos III de Madrid y el CSIC.