A diferencia de la migración urbana tradicional, donde las personas se mudan a las ciudades para disfrutar de una mayor cantidad de servicios y prestaciones, este fenómeno representa cómo la sociedad empieza a desplazarse a zonas menos expuestas al cambio climático, las olas de calor y los fenómenos meteorológicos extremos.
Las brisas marinas son ahora un 17 % más débiles en España. Este fenómeno se agudiza en las olas de calor del verano. Las ciudades que lo experimentan de forma pronunciada son Barcelona, Tortosa, Menorca, Almería, Castellón de la Plana, Málaga, Ibiza y Palma de Mallorca.
Las temperaturas elevadas en el embarazo y la primera infancia se relacionan con un crecimiento más lento del tálamo, una región que actúa como el principal centro de relevo del cerebro, ya que procesa y transmite la información sensorial y motora hacia la corteza cerebral.
La cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos aumentarán su capacidad de producción de alimentos, mientras que buena parte del interior y del centro-este peninsular la perderán, según un nuevo índice desarrollado por el CSIC. Sus proyecciones indican que casi la mitad de la población mundial podría vivir a mediados de siglo en zonas con un potencial productivo en declive.
En medio de olas de calor extremas y temperaturas medias que no paran de crecer cada año por la crisis climática, el uso del aire acondicionado se está volviendo prácticamente imprescindible en muchos lugares. Sin embargo, también contribuye a su vez al calentamiento del planeta y su utilización no está al alcance de todo el mundo.
El aire acondicionado puede ser necesario en determinados momentos, especialmente durante episodios extremos o en espacios vulnerables. Sin embargo, convertirlo en la única solución tiene sus inconvenientes. No todos los colegios tienen la misma capacidad económica o técnica para instalar, usar y mantener estos sistemas.
Se destaca la importancia de medidas básicas, como mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a las personas mayores y otros colectivos vulnerables.
Un estudio con dos cohortes neerlandesas relaciona la temperatura ambiental en el primer trimestre con cambios en el crecimiento fetal temprano. A las 12 semanas, se observa una longitud cráneo‑caudal menor, con efectos que dependen del momento de exposición.
Las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria concluyen que entre 2015 y 2025 ha habido 27 564 muertes atribuibles al calor. El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha un plan nacional de prevención contra el calor extremo que estará activo hasta octubre.
Un informe de la Organización Meteorológica Mundial señala que en 2025 las comunidades procedentes de estos países se vieron afectadas por graves episodios de calor, sequías, lluvias extremas, ciclones tropicales y el calentamiento de los océanos, lo que agudizó los riesgos a los que se someten los ecosistemas terrestres y marinos.