Un estudio liderado por la Universidad de Melbourne (Australia) apunta que más de 107 000 especies de plantas, animales y hongos se comercializan en todo el mundo. Los investigadores advierten de que la falta de datos sobre este comercio y el estado de las poblaciones dificulta conocer su impacto real sobre la biodiversidad.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza advierte de que el 96 % de estos ecosistemas se encuentra en riesgo crítico de colapso de aquí a 2075, debido principalmente al impacto del cambio climático.
En un contexto de crisis climática, la ciencia estudia cómo reforzar las áreas naturales con especies vegetales mejor adaptadas que mantengan el microclima de muchos ecosistemas. Se avanza hacia un paisaje más ‘africanizado’.
Un equipo científico de la Estación Biológica de Doñana y la Universidad de Barcelona ha descubierto que casi una quinta parte del genoma de la estrella de mar espinosa está organizada de formas distintas según el ambiente en el que viven.
Esta capacidad hace que su sistema hidráulico sea igual de resistente a la sequía que el de los ejemplares más bajitos de la misma especie. Para compensar su altura, estos gigantes han adaptado los conductos por donde circula el agua y sus hojas aguantan mejor la deshidratación.
Un estudio de la Universidad de Oviedo identifica las especies de alta montaña con mayor vulnerabilidad para reproducirse debido al calentamiento global. La investigación detalla el impacto de la crisis ecológica en la biodiversidad de estos ecosistemas.
Un estudio del Centro de Astrobiología, INTA-CSIC, describe una emanación a 2,5 km de profundidad frente a Antofagasta (Chile), con gran diversidad de microorganismos implicados en ciclos biogeoquímicos. A diferencia de otros sistemas similares, no presenta metano, lo que la convierte en un entorno de especial interés científico.
Equipos científicos llaman a la ciudadanía a colaborar con ellos a través de la plataforma Observadores del Mar para ampliar el conocimiento sobre estos ecosistemas dominados por algas, clave para su conservación. La primavera, cuando los bosques marinos alcanzan su máximo desarrollo y son más visibles, es el momento más favorable para contribuir a su estudio.
Es la conclusión de un estudio coliderado por la Estación Biológica de Doñana tras analizar imágenes de Google Earth de más de 1 300 lagunas entre 2000 y 2022. El trabajo identifica los factores climáticos y la agricultura intensiva como las principales causas de la degradación de estos hábitats de gran valor ecológico.
Un estudio transfronterizo liderado por el Meteocat en el marco del proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima constata menos heladas, menos olas de frío y más días de verano en toda la cordillera. La temperatura media anual ha aumentado 1,9 ºC desde 1959 y hasta 2,7 ºC en verano, con un incremento constante de las noches tropicales.