España es el noveno país del mundo con mayor número de personas con enfermedad de Parkinson. Según la Sociedad Española de Neurología, lo padecen más de 200 000 personas y cada año se diagnostican unos 10 000 casos nuevos.
Con la edad, el sueño cambia y cuesta más conciliar el sueño. Pero no es que se necesite dormir menos horas, la evidencia científica muestra que las personas mayores tienen una menor capacidad para generar un sueño profundo y continuo.
Investigadores del CNB-CSIC han identificado una vía celular capaz de eliminar proteínas sin gastar energía, un mecanismo con potencial para frenar la acumulación de compuestos tóxicos en enfermedades neurodegenerativas y diseñar nuevas estrategias contra tumores.
Un estudio ha analizado datos de población sueca y ha comparado la exposición prolongada a contaminantes del aire con la aparición y evolución de patologías neurodegenerativas como la ELA. Los resultados apuntan a que incluso concentraciones relativamente bajas de polución podrían influir en este tipo de enfermedades.
Con el apoyo financiero de algunas grandes fortunas, la ciencia de la longevidad está haciendo grandes avances para estirar nuestra esperanza de vida. Sin embargo, vivir un siglo o más no servirá de mucho si la cabeza no nos funciona.
Una investigación en EE UU ha demostrado en ratones, y con datos de pacientes humanos, cómo las partículas contaminantes de la atmósfera pueden inducir la formación de proteínas tóxicas en el cerebro. Estas son similares a las que aparecen en la demencia con cuerpos de Lewy, que engloba un grupo de trastornos neurodegenerativos entre los que se encuentra el párkinson.
Un estudio en ratones muestra que es posible revertir los efectos del envejecimiento en las neuronas mediante reprogramación celular, aumentando su número y capacidad de conexión, lo que podría abrir nuevas vías para tratar enfermedades neurodegenerativas.
Neurólogos españoles han analizado los golpes en la cabeza de los jugadores profesionales en los Mundiales de Fútbol a lo largo de 50 años y ha observado un aumento significativo de estos impactos, debido a un estilo de juego más agresivo, competitivo y de mayor fuerza física. El estudio prevé que esto provocará un aumento de los casos de demencia, párkinson y ELA en este colectivo en los próximos años.
Un estudio de la Universidad de California en Davis describe la nueva interfaz, a la que han denominado BCI, que traduce las señales cerebrales en voz con hasta un 97 % de acierto. El sistema, el más preciso de su tipo, busca restablecer la comunicación de quienes no pueden hablar debido a la parálisis o a enfermedades neurodegenerativas.
Un nuevo modelo celular, desarrollado por investigadores del Centro de Biología Molecular "Severo Ochoa", permite estudiar las conexiones entre la infección por este virus, causante de lesiones en la mucosa bucal, y la enfermedad de Alzheimer.