Acudir al llanto de un hijo es un instinto innato en muchas especies, sobre todo en mamíferos. Las madres gatas, protagonistas esta semana de #Cienciaalobestia, han desarrollado hasta tal nivel sus sistemas auditivos que son capaces de evaluar el contenido emocional de las llamadas de su gatito para así ajustar su respuesta en consecuencia. Sin embargo, los padres no muestran una respuesta inmediata a las llamadas más urgentes.
Todos los gatos domésticos descienden del gato salvaje africano (Felis silvestris lybica), el primero en ser domesticado en Oriente Próximo con el comienzo de la agricultura. Pero hubo un tiempo en que el gato leopardo asiático (Prionailurus bengalensis) también convivía con los humanos en China. Ahora, el felino vuelve a colarse en los hogares a través de su híbrido, el gato de Bengala.
La primera evidencia arqueológica de la coexistencia de gatos y humanos se ha encontrado en Chipre, según un estudio publicado recientemente en la revista PNAS. Los gatos, como los perros, se domesticaron hace unos 10.000 años, coincidiendo con el neolítico y la agricultura.
La población de la pardela mediterránea de la isla francesa Le Levant está altamente amenazada por la invasión de gatos salvajes, según refleja un estudio en el que colaboran Francia y España. En este archipiélago habitan las principales colonias de esta especie.
El equilibrio de los gatos, que les permite desafiar la gravedad, también se aplica en su forma de beber. Así lo confirman on line en Science investigadores estadounidenses que demuestran que sólo la superficie superior de la lengua del gato toca el agua al beber. Según la investigación, los felinos muestran un equilibrio perfecto entre gravedad e inercia.
Investigadores británicos han realizado pruebas en 51 especies de mamíferos y han comparado la relación entre la agilidad y la visión de algunas de ellas. Los resultados del estudio, que se publica en Journal of Anatomy, demuestran que la posición de los ojos repercute en la velocidad y agilidad de los animales.