Los hombres y mujeres de la Edad de Piedra golpeaban piedras para crear armas y herramientas con las que cortaban y raspaban gracias a las lascas que se desprendían del núcleo. Hasta ahora, se pensaba que éramos los únicos animales en hacerlo. Pero un equipo de científicos ha descubierto que unos monos capuchinos salvajes de Brasil también rompen rocas. En su caso, lo hacen para extraer minerales o líquenes de ellas.
Investigadores de la Universidad de Córdoba han comprobado la mayor capacidad de las nanopartículas para el estudio de otras de su mismo tamaño en muestras ambientales, agroalimentarias y clínicas. El trabajo presenta ejemplos en los que se observa la determinación de nanomateriales usando estas herramientas nanoscópicas como los nanotubos de carbono.
Los chimpancés y los bonobos son los dos parientes vivos más cercanos de los humanos. Sin embargo, a pesar de estar tan estrechamente relacionados en el árbol evolutivo, estas dos especies difieren enormemente en la forma en la que utilizan las herramientas. Según un estudio liderado por la Universidad de Zurich (Suiza), los chimpancés tienen una predisposición ‘innata’ para manipular objetos desde que son crías.
Según varios estudios, encargados de recoger la temperatura global, en los últimos quince años –coincidiendo con el inicio del siglo XXI–, el calentamiento del planeta se ha estabilizado. Este fenómeno es lo que se conoce como el hiato del clima. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere ahora que no existe una disminución apreciable en la tasa de calentamiento entre la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del nuevo siglo.
Una de la herramientas de piedra halladas en el yacimiento de Kenia. / MPK-WTAP
Un equipo internacional de científicos ha hallado en Kenia las herramientas de piedra más antiguas que datan de 3,3 millones de años de antigüedad. Los artefactos indican que los homínidos pudieron fabricar herramientas mucho antes de lo que se pensaba y podrían adelantar así los orígenes del género Homo –que incluye a los humanos modernos–. Sin embargo, los investigadores desconocen aún qué especie pudo realizarlas.
La innovación local y no la expansión de la población provocó la aparición de nuevas tecnologías en Eurasia hace más de 300.000 años, según un estudio que publica la revista Science. Este resultado pone de manifiesto la antigüedad de la capacidad humana para la innovación.
Un reciente estudio publicado en el Journal of Human Evolution por un equipo científico español ha demostrado que la morfología de las falanges, y por tanto de la mano, ha permanecido estable desde hace 1,3 millones de años.
Dibujos y fotografías de los cuatro alisadores descubiertos al suroeste de Francia. / Imagen cortesía del Proyecto Abri Peyrony e-l'Azé Pech-de.
Punta de flechas en Kathu Pan 1 (Sudáfrica). Imagen: Jayne Wilkins.