El aumento de las sequías incrementa el riesgo de deshidratación en estos anfibios. Un estudio propone que los ojos de las ranas Boana punctata pueden utilizarse como biomarcador no invasivo para evaluar el estado de poblaciones silvestres.
Desde un punto de vista anatómico, al ojo normal y no patológico se le conoce como ojo emétrope, y ha sido muy poco estudiado hasta ahora en comparación al miope y el hipermétrope. Los resultados muestran que las mujeres emétropes sanas tienen un diámetro pupilar mayor que los varones.