Desde que en enero se puso en cuarentena a Wuhan por la COVID-19, las medidas de aislamiento que han puesto en marcha los países han permitido salvar la vida de 7,9 millones de personas, 73.000 en España. Así lo estima un estudio internacional, aún en fase de revisión, que advierte que se puede perder todo lo ganado si no se actúa con cautela al levantar el confinamiento.
En las últimas cinco décadas la ciencia ha vivido ciertos triunfos en la protección ambiental, pero también fracasos. En plena pandemia por COVID-19 y ante desafíos ambientales como la crisis climática y de la biodiversidad, este Día de la Tierra recuerda más que nunca la necesidad de cuidar a la vez la salud ambiental, animal y humana.
Un equipo español desarrollará un dispositivo portátil, similar a un test de embarazo, que podría diagnosticar la enfermedad de la COVID-19 en menos de una hora y desde casa. Esperan que el sistema, basado en la ADN polimerasa, esté listo en otoño, coincidiendo con un posible rebrote de la enfermedad.
La angiotensina-(1-7) es un péptido clave en funciones como la regulación de la presión arterial y la respuesta inflamatoria, pero se genera menos cuando el coronavirus entra en las células. Farmacólogos de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Manchester proponen usar compuestos parecidos a este para reducir el daño pulmonar grave asociado a la COVID-19.
Investigadores del Instituto IMDEA Nanociencia están desarrollando un sensor para identificar la presencia del coronavirus SARS-CoV-2 mediante diminutas partículas de oro con ADN. Estas tiñen de rojo una disolución, pero el color desaparece con la presencia del ARN viral.
Una carta de dos ecólogos del Instituto Nacional de Investigación de la Amazonía, que se publica hoy en Science, pide al Gobierno de Bolsonaro que tome medidas para salvaguardar a las comunidades indígenas, que son más susceptibles a epidemias y carecen de la asistencia médica básica.
Un grupo de investigadores españoles ha puesto en marcha la Acción Matemática contra el Coronavirus para ayudar a predecir el número de personas que se contagiarán, hospitalizarán, saldrán adelante o fallecerán por COVID-19. La incertidumbre sobre el número actual de infectados es el principal escollo, según explica uno de los participantes en este proyecto colaborativo.
La declaración del estado de alarma del pasado 14 de marzo ha logrado disminuir en un 79,5 % el número de posibles casos de COVID-19 en España, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oviedo. Si no se hubiera tomado esta medida, las infecciones confirmadas hubieran pasado de 126 a 617 mil con fecha 4 de abril.
Laboratorios de siete universidades y seis centros de investigación, militares y veterinarios han recibido la validación del Instituto de Salud Carlos III para colaborar en el diagnóstico de la COVID-19 mediante test PCR. El proceso de evaluación para incorporación de nuevos centros continúa y podría alcanzar la cifra de 50, según el Ministerio de Ciencia e Innovación.
Un proyecto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas analiza datos masivos anónimos que se están obteniendo desde operadoras de telefonía y servidores de mapas. Ayudará a explicar cómo ha cambiado la movilidad durante la pandemia y a la toma de decisiones sobre el final del confinamiento.