Investigadores del CNIO han descrito cómo las proteínas AP-1 regulan la acumulación de grasas en el hígado, característica de la enfermedad del hígado graso. La manipulación farmacológica de estas proteínas podría servir para el tratamiento de esta enfermedad en humanos.
Investigadores del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) han logrado determinar la eficiencia de la fotoactivación en proteínas fluorescentes, un parámetro que hasta ahora era muy difícil de medir a escala de una sola molécula. El trabajo establece un marco de referencia para contar moléculas siguiendo este procedimiento.
Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa han encontrado que la proteína GRK2 tiene un papel fundamental en el desarrollo y el equilibrio del sistema vascular. La posibilidad de manipular en el futuro esta proteína podría ayudar a paliar la progresión tumoral, al igual que la severidad de otras patologías basadas en disfunciones vasculares.
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Granada revela que la población femenina española consume un 15% más de proteínas de la cantidad recomendada. Sin embargo, la ingesta de hidratos de carbono se encuentra en el límite inferior de la recomendación, o incluso por debajo de esta.
Hasta ahora solo tres españoles habían sido recompensados con la beca de la Fundación Susan G. Komen, la organización más importante de cáncer de mama del mundo. Con los 337.000 euros de la ayuda, la bioquímica Eva González-Suárez (Oviedo, 1975) podrá continuar con su proyecto para descubrir nuevas dianas terapeúticas en el cáncer de mama en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell).
Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con la empresa de base tecnológica Biomol-Informatics, ha construido un sistema que permite conocer cómo son las proteínas en el momento exacto de su actividad química. El método, basado en técnicas físicas de mecánica cuántica, utiliza sistemas de análisis y virtualización de datos.
Investigadores de la Universidad de Oviedo han marcado el azufre de la levadura de la cerveza con un método no radiactivo, de tal forma que al dársela de comer a ratas de laboratorio se puede rastrear el camino que sigue este elemento y analizar los aminoácidos y las proteínas donde se va incorporando. La técnica puede ser muy útil para estudiar in vivo el metabolismo de este micronutriente y ver cómo actúan los fármacos azufrados en el organismo.
Los isótopos de azufre se detectan con la técnica ICP-MS (espectrometría de masas con fuente de plasma de acoplamiento inductivo). / Justo Giner
Un nuevo estudio científico, publicado en portada en la revista Traffic, describe la existencia de mecanismos alternativos a la vía tradicional de exportación de proteínas sintetizadas en el retículo endoplasmático.
Expertos de las universidades de Huelva y de Sevilla han comprobado las propiedades de un nuevo plástico, creado con proteínas del trigo, al que han incorporado aceite esencial de orégano como agente bactericida contra la E. coli.