Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas y del Centro Nacional de Biotecnología publican esta semana en Nature Reviews Genetics una revisión sobre las herramientas de simulación que están revolucionando el análisis de las proteínas.
Científicos españoles han aplicado por primera vez una avanzada metodología de análisis masivo de proteínas para estudiar la interacción entre un parásito y su hospedador. En concreto, expertos en proteómica del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca han colaborado con el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología para determinar las moléculas presentes en la saliva de garrapatas que transmiten la peste porcina. Los resultados de este trabajo, publicado en Journal of Proteome Research, permiten determinar proteínas que pueden servir como antígenos para desarrollar vacunas que impidan la transmisión de la peste porcina.
Investigadores europeos y asiáticos han descubierto la conexión entre un oncogén, un modulador epigenético y un regulador anti-apoptótico durante la primera fase del cáncer de hígado. Estos resultados, publicados en la revista Nature Cell Biology, podrían utilizarse para la prevención y detección precoz.
Investigadores del Centro de Investigación del Cáncer han descubierto seis proteínas que actúan coordinadamente para favorecer el crecimiento del tumor primario en el cáncer de mama y su diseminación en forma de metástasis hacia el pulmón. La eliminación de estas proteínas supondría una potencial diana terapéutica frente a la enfermedad.
Existen ciertas proteínas, como las 14-3-3, que conservan sus funciones básicas de control del ciclo celular en diversos organismos. Un nuevo estudio publicado en el Journal of Cell Science revela que la sobreexpresión de dichas proteínas está relacionada con la resistencia de líneas celulares tumorales a la quimioterapia, efecto que podría tener implicaciones en la práctica clínica.
Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que las proteínas neurotóxicas comparten rasgos comunes desde el inicio de la cascada de neurodegeneración. Los resultados de la investigación podrían ayudar a realizar un diagnóstico precoz y a diseñar fármacos.
Investigadores de la Universidad de la Rioja pueden alterar la estructura de una proteína cambiando el color de la luz que incide sobre ella. La técnica consiste en colocar un compuesto que actúa como un 'interruptor' sensible a la luz, lo que puede ayudar a activar la proteína en el lugar y momento deseado.
Investigadores españoles han definido una familia de seis genes organizada en un área genómica cuya función es regular el movimiento y la posición de las mitocondrias en las neuronas. Este hallazgo podría relacionarse con alteraciones neurológicas como el párkinson y la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth.
Investigadores cántabros, en colaboración con el CSIC, han demostrado el papel que juega la proteína TBCC, implicada en los procesos tumorales, en la división celular. Hasta ahora no se conocía su estructura tridimensional completa ni su función in vivo.
Ciertas aves migratorias metabolizan proteínas de sus músculos para obtener agua.