Un estudio de investigadores italianos revela que las personas con una actitud positiva hacia los sueños y una tendencia a la divagación mental tienen más probabilidades de recordarlos. Los patrones también influyen: aquellas con períodos más largos de sueño ligero tienen mayor facilidad para acordarse.
Un estudio realizado con soñadores conscientes, que pueden controlar sus propios sueños, muestra que las zonas del cerebro relacionadas con planear y ordenar acciones se activan igual mientras duermen que durante la vigilia. Los autores creen que en el futuro, la habilidad de estas personas, combinada con la neuroimagen y los patrones de la actividad cerebral, permitirá predecir el contenido de los sueños.