Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila ya han obligado a desalojar a 11 500 personas, lo que ha provocado que el Gobierno declarase la emergencia nacional en estas regiones. En Castilla y León hay activos un total de diez incendios, aunque evolucionan de forma favorable.
El Gobierno ha declarado en la noche de este jueves la emergencia nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila (Castilla y León) por la gravedad de los incendios forestales que afectan a estas regiones y que han obligado a desalojar a unas 11 500 personas entre ambos territorios.
En la Comunidad de Madrid han sido evacuadas más de 10 000 personas debido a tres incendios: uno en Villa del Prado, con afectación a Aldea del Fresno; otro en San Martín de Valdeiglesias, con afectación a Pelayos de la Presa, y otro en Almorox (Toledo), que se encuentra en fase de estabilización, pero que ha arrasado al menos 26 viviendas.
En Ávila, el incendio que se declaró el miércoles en Burgohondo ha obligado a desalojar a 1 500 personas en un núcleo de turismo rural y una urbanización del municipio de El Tiemblo.
Se trata de los incendios más críticos que enfrenta el país en este momento, después de que el fuego de La Mierla (Guadalajara), que ha quemado 32 000 hectáreas y aún permanece activo, haya mostrado una evolución favorable que ha permitido volver a los primeros vecinos a algunos de los 34 municipios que han sido evacuados.
Como consecuencia de la declaración de emergencia nacional, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asume la dirección y coordinación de las actuaciones necesarias frente a los incendios referidos y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales que deban emplearse en esas dos comunidades. La dirección operativa de la emergencia ha quedado encomendada al jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Fuentes de Interior han explicado que la decisión se ha adoptado “debido a la concurrencia de estos incendios, junto con unas condiciones meteorológicas especialmente adversas y la necesidad de movilizar un importante volumen de recursos de distintas administraciones públicas, factores que han incrementado la complejidad de las labores de extinción y de protección civil”.

Este aumento en la intensidad de los incendios se debe a toda la energía guardada en los montes en forma de biomasa, como resultado del abandono rural

Víctor Resco de Dios, profesor de Ingeniería forestal y Cambio global de la Universidad de Lleida e investigador de Agrotecnio, afirma que la intensidad de las temporadas de incendios “ha aumentado entre un 30-40 % a nivel promedio en las últimas décadas”.
“Llevamos advirtiendo de esto muchos años. Este aumento en la intensidad se debe a toda la energía guardada en los montes en forma de biomasa, como resultado del abandono rural y, en ocasiones, de políticas ambientales excesivamente proteccionistas. También, por otro lado, porque la atmósfera está cargada de energía desecante, como consecuencia de la quema de combustibles fósiles”, explica en declaraciones a SMC España.
En Castilla y León hay diez incendios forestales activos, pero varios de ellos han evolucionado de forma favorable durante este jueves y se han rebajado los niveles de gravedad en los fuegos de Rábano de Aliste (Zamora), Retortillo (Soria), ya sin confinamientos ni desalojados, y el de Castropodame (León).
Sin embargo, las autoridades han mostrado su preocupación por el incendio en Burgohondo (Ávila), que avanza de forma virulenta.
Este incendio, que se declaró el pasado miércoles, ha obligado a desalojar a 1 500 personas en un núcleo de turismo rural y una urbanización del municipio de El Tiemblo, ante el avance de unas llamas a una velocidad de 3 kilómetros en 40 minutos.
Además de las evacuaciones, incluyendo dos campings y un núcleo de turismo rural, y el confinamiento de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo, las llamas se han adentrado en la Reserva Natural del Valle de Iruelas, uno de los espacios más singulares de la provincia, donde habita una de las principales colonias de buitre negro de Europa y que ha sido “prácticamente arrasado”.
El último día de la actual ola de calor presenta también incendios en otras zonas del país, como en La Cerollera (Teruel), y en Huelva, donde se ha dado por sofocado el fuego que se inició en un paraje de Alosno y también se ha estabilizado el que comenzó el martes en El Cerro del Andévalo y los 380 desalojados pueden volver a sus casas.