La parte derecha de la imagen pertenece al oído interno de un ratón sin el gen FGF20, es decir, sin capacidad de oir. Imagen: David M. Ornitz
Científicos estadounidenses han logrado identificar en ratones un gen del que depende la correcta formación del oído interno. Esta investigación, publicada en la revista PLoS Biology, podría servir para que, en el futuro, los humanos consigan lo que aves y reptiles ya son capaces de hacer: recuperar la pérdida de audición.
La apolipoproteína E (APOE) es uno de nuestros genes, y se presenta a veces con una variación que a nadie le gustaría tener. Se trata del APOEε4, el principal factor de riesgo genético de la enfermedad de Alzheimer de tipo esporádico (la forma más común en la que se manifiesta esta patología, provocada por una combinación de causas hereditarias y ambientales).
Una persona con capacidad de lectura normal puede captar una palabra dentro de una fracción de segundo. Foto: Ed Yourdon
Los alcohólicos crónicos producen más citocinas inflamatorias que hace que, en caso de infección, la inflamación con la que responde el sistema inmunológico sea excesiva y, por lo tanto, actúe en contra del organismo. Investigadores del Hospital Universitario de Salamanca han realizado este hallazgo después de años trabajando en el ámbito de la respuesta inmunológica en los pacientes que sufren alcoholismo. Además, tienen otra línea de investigación que relaciona genética y alcohol, que a su vez tiene que ver también con la respuesta inflamatoria.
Hoy se celebra el Día del síndrome mielodisplásico, una enfermedad que a día de hoy afecta a cerca de 10.000 personas en nuestro país.
Extracción de médula ósea. Imagen:Wikipedia
Un equipo internacional de investigadores ha descubierto que el gen IRS1, asociado a una menor grasa corporal, incrementa –paradójicamente– el riesgo de enfermedad cardiovascular y de diabetes tipo 2.
Proteína IRS1. Imagen: Wikipedia