Las joyas científicas más antiguas de la biblioteca del Instituto Geológico y Minero de España conforman un anexo flotante que viajó de un sótano en la calle Cochabamba, en Madrid, a una nave en Peñarroya-Pueblonuevo, un pueblo cordobés de tradición minera. Allí descansan desde revistas chinas, indias y japonesas, hasta las colecciones completas de Nature y de Science desde su primer ejemplar.
Retrato de época del inventor e ingeniero Mónico Sánchez. /Efe
Cráneo 5 con dentadura y rostro in situ. / Museo Nacional de Georgia.
Posible apariencia del individuo al que pertenecía el cráneo 5. / J. H. Mattemes.
Estructuras subcutáneas propuestas para el individuo del cráneo 5. / J.H. Matternes.
El rostro del cráneo 5 in situ. / Museo Nacional de Georgia.
Cráneos hallados en Dmanis del 1 al 5 (de izquierda a derecha). / Marcia S. Ponce de León y Christoph P.E. Zollikofer.
Paleoantropólogos de la Universidad de Zúrich (Suiza) han descubierto en Dmanisi (Georgia) un cráneo excepcionalmente conservado de 1.800.000 años que, por sus características, obliga a un cambio de perspectiva sobre la diversidad de las especies humanas, que sería mucho menos variada de lo que se estimaba. “Si hubiésemos encontrado la cavidad craneal y el rostro como fósiles separados, habrían sido atribuidos a dos especies diferentes”, dicen sus descubridores.
La transformación de las calles Jacometrezo y Tudescos en lo que ahora es la Gran Vía, el desarrollo del eje de la Castellana o la sustitución del hipódromo por el complejo de Nuevos Ministerios, son algunos de los cambios por los que ha pasado la ciudad de Madrid en los últimos 140 años y que ahora es posible contemplar gracias a una plataforma digital creada por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).