Quien busque elementos subterráneos siguiendo las indicaciones de un pequeño peso colgado de un muelle parece tener más que ver con un personaje de Tintín que con la ciencia. Pero la microgravimetría no tiene nada de novelesco. Armados con péndulo y muelle y asesorados por precisas técnicas matemáticas, investigadores de la Universidad de Oviedo acaban de dibujar el trazado, desconocido hasta ahora, de una mina abandonada.
José Paulino Fernández Álvarez muestra el funcionamiento del microgravímetro adquirido con ayuda del Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación del Principado. Fotografía: L. A.
A partir de modelos estadounidenses, investigadores de la Universidad de Granada (UGR) han añadido a una retina artificial un dispositivo sensible al color y la textura. El nuevo dispositivo puede detectar y localizar objetos en movimiento en una escena en tiempo real.
La “retina artificial” consiste en una lente unida a una placa de circuito.
Un grupo de investigación de la Universidad de Alcalá inventa un sistema de módulos móviles programables para la construcción y transformación de espacios arquitectónicos.
Desde Asturias han cuestionado científicamente una de las causas que influyen en la salud de la ubre. Y después de tres meses de “embestidas científicas” con las dos figuras de referencia en materia de máquinas de ordeño a nivel mundial, un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo y del Centro Técnico Veterinario La Espina ha traído a España por primera vez al Comité Científico de la Federación Internacional Lechera (IDF-FIL) que establece la normativa que se aplica a las máquinas de ordeño.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Granada (UGR) ha desarrollado Inmamusys, un software capaz de crear música a partir de las emociones que afloran en el receptor. Gracias a las técnicas de Inteligencia Artificial (IA), el programa propone la reproducción continua de música emotiva y original libre de copyright.
Terminator vuelve a las pantallas prometiendo récords millonarios y las escenas espectaculares y sangrientas nos devuelven la eterna pregunta: ¿llegará el día en que los robots y la inteligencia artificial llegue a sobrepasar la humana? O dicho de otra forma, ¿podrán las máquinas, alguna vez, pensar por si solas?