Investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia han desarrollado EcoSensor, un equipo sencillo compuesto de sensores para registrar contaminantes del aire, dispositivos de comunicación y servidores en la nube. Se puede llevar a cuestas o en una bicicleta, y sus datos, con la ayuda de una aplicación y un smartphone, permiten conocer la calidad del aire en cualquier punto de una ciudad.
Genetistas e ingenieros de la Universidad del País Vasco se han unido para crear un software que analiza mutaciones, posibles inductoras del cáncer y otras enfermedades, en las proteínas. La herramienta se llama WREGEX 2.0, una aplicación biinformática libre, fácil de usarl y, sobre todo, rápida, ya que puede llegar a analizar y combinar la información de 40.000 proteínas en un minuto.
El proyecto europeo TUCAN3G, dirigido técnicamente por investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos, dota a zonas rurales aisladas de menos de 250 habitantes con servicios de telefonía móvil. El sistema ha servido ya para coordinar traslados urgentes de pacientes, para que abuelos de la etnia chayahuita conozcan a sus nietos migrantes por videoconferencia y para que productores de plátano negocien el precio antes de viajar por el río.
Una herramienta creada por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid permite evaluar la facilidad de uso a la hora de diseñar, desarrollar y evaluar aplicaciones TIC para personas con discapacidad. Nuevos modelos cognitivos virtuales están detrás de este avance.
A primera vista podría parecer que la información que transmitimos con nuestros smartphones solo llega al interlocutor. Sin embargo, investigadores estadounidenses aseguran que a través de detalles como la ubicación del aparato se pueden conocer aspectos tan personales como el estado de salud o la religión que profesa el propietario. Las conclusiones de este estudio buscan hacer reflexionar a las autoridades políticas sobre la invasión de la intimidad.
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado y patentado un dispositivo portátil que permite realizar un seguimiento continuo de los niveles de radiaciones electromagnéticas a los que se expone la persona que lo lleva. Este instrumento de bolsillo puede percibir señales radioeléctricas entre la banda de los 50 MHz y 6 GHz, además de almacenar la información en una memoria.
Investigadores de la Universidad de Málaga han modelado y descrito por primera vez el comportamiento de señales acústicas ultrasónicas, no audibles por el ser humano, en el medio marino. El trabajo abre el camino al diseño de sistemas de comunicación eficientes y de tamaño reducido con aplicaciones en campos como la monitorización de granjas de peces, las misiones de rescate o la detección preventiva de fenómenos como los tsunamis.