La reducción de las precipitaciones y el incremento de las temperaturas son consecuencias del cambio climático, pero en Sierra Nevada se produce otro factor determinante: el aumento de la deposición de polvo procedente del Sáhara, que afecta a los ecosistemas acuáticos de las lagunas.
La revista The Lancet publica hoy un informe en el que advierte de que el impacto actual del cambio climático en la salud es ya un fenómeno global. Este hecho tiene repercusiones graves en la productividad laboral. Además, ha aumentado la propagación de enfermedades infecciosas y, en términos económicos, los eventos climáticos extremos supusieron pérdidas de 129 mil millones de dólares tan solo en 2016.
De los 16 veranos extremadamente secos identificados en la península ibérica en las tres últimas centurias, seis corresponden al siglo XXI, en concreto, los de los años 2003, 2005, 2007, 2012 y 2013, una frecuencia sin precedentes, según un nuevo estudio de la Universidad de Zaragoza que ha analizado el crecimiento radial de dos especies de árboles. El decenio con veranos más secos en este contexto es el que va de 2003 a 2013.
Los líquenes nacen de la simbiosis entre hongo y microalgas, pero algunos, como Lobarina scrobiculata,tienen otra peculiaridad: el hongo establece la simbiosis con una cianobacteria y por tanto necesita agua en estado líquido para activar la fotosíntesis. Según un nuevo estudio, esto hace que en lugares donde el agua escasea el liquen destine más recursos a reproducirse. El trabajo permite demostrar por primera vez la teoría de estrategias vitales en hongos.
Los sonidos de baja frecuencia producidos por los buques de carga no solo afectan a los grandes mamíferos marinos. Un nuevo estudio demuestra que algunos invertebrados también son sensibles a estos ruidos, como es el caso de las ostras, protagonistas de #Cienciaalobestia, que cierran sus conchas como señal de estrés para proteger sus blandos cuerpos.
El origen de los primeros colonizadores canarios ha generado un gran número de mitos y especulaciones. Ahora, una investigación internacional, en la que ha participado la Universidad Complutense de Madrid, confirma el origen africano de estos primeros pobladores, conocidos comúnmente como guanches, a partir del análisis del genoma de hombres y mujeres de Gran Canaria y Tenerife, que vivieron varios siglos antes de la conquista europea del siglo XV.
El Madrid de hace 14 millones de años presentaba un paisaje muy diferente al de hoy. Una sabana casi desértica se extendía por el centro de la península en el Mioceno medio, con un clima tropical muy árido y hasta diez meses de sequía. Así lo revelan investigadores de la Universidad Complutense de Madrid que han comparado el tamaño de los restos de mamíferos hallados en el yacimiento paleontológico de Somosaguas con los que actualmente habitan África o Asia.
Reconstrucción de la cabeza de Matheronodon provincialis. / Lukas Panzarin
Las huellas de un enorme dinosaurio carnívoro del Jurásico temprano descubiertas en el sur de África han sorprendido a los paleontólogos, que pensaban que en esta época el tamaño de la mayoría de los terópodos era mucho menor. El megaterópodo, denominado Kayentapus ambrokholohali, era cuatro veces del tamaño de un león: medía nueve metros de largo y poco menos de tres metros de alto desde la cadera.
Los humanos han alterado tan profundamente la Tierra que la época geológica actual debería llamarse Antropoceno, según algunos científicos, aunque llevan décadas debatiendo sobre cuándo empezó. Un análisis de contaminantes en sedimentos de dos lagos suizos sugiere una fecha aproximada: 1950.