Acanthochromis, la especie de peces con la que se ha realizado el estudio que apunta a que la capacidad para aclimatarse a temperaturas más cálidas a través de generaciones está en los genes. / Joao Krajewski
El pingüino enano australiano (Eudyptula minor), también conocido como pingüino azul, es la especie más pequeña de estas aves del mundo. El patrón de cría de estos animales, que habitan en las costas de Nueva Zelanda y la zona sur de Australia y Tasmania, ha sido estudiados por un equipo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los investigadores han descubierto cómo influyen las dinámicas de las corrientes marinas en el patrón de reproducción de estos pingüinos.
Los investigadores John Whiteman y Merav Ben-David inspeccionan el lugar donde se ha implantado el sistema de registro de temperatura en un oso polar sobre el hielo marino al norte de la bahía de Prudhoe, Alaska, en abril de 2009 / Mike Lockhart
Ejemplar de cangrejo de río (‘Austropotamobius italicus’), conocido como “cangrejo autóctono” / CSIC
Ilustración sobre como sería Zhenyuanlong suni. / Chuang Zhao
Zhenyuanlong suni es el nombre de la nueva especie de dinosaurio con plumas descubierta en China. Este dromeosáurido, que vivió hace 125 millones de años en el Cretácico Medio, es el más grande encontrado hasta la fecha. De entre sus parientes, este raptor tiene la estructura de alas y plumas más similares a las aves modernas. Los investigadores que lo han hallado consideran que es un primo cercano del Velociraptor que protagonizaba Parque Jurásico.
El metabolismo de los osos polares es menos resistente al derretimiento del hielo del verano de lo que se había estimado. Un gran estudio de científicos estadounidenses destaca que cuando los recursos de alimentación escasean en la época estival, estos animales reducen su gasto energético, pero no lo suficiente para compensar la escasez de alimento. Las conclusiones ponen de relieve la vulnerabilidad de la especie ante el cambio climático.
Científicos españoles han descubierto que el cangrejo de río Austropotamobius italicus no es una especie "autóctona", como a menudo se apunta, sino que fue importado de Italia durante el reinado de Felipe II, a finales del siglo XVI. El hallazgo puede hacer replantear las prioridades en la conservación de la especie.