Científicos españoles han colaborado con 105 instituciones de todo el mundo para recoger y ordenar tres millones de datos de 69.000 especies de plantas silvestres representativas de las 300.000 que en este momento están descritas en los cinco continentes. Este proyecto ha permitido publicar la mayor base de datos del mundo sobre las características principales de las plantas silvestres del planeta.
Un equipo internacional de científicos, liderado por investigadores españoles, ha comparado las pautas migratorias de 563 especies de aves continentales e insulares de todo el mundo. Los resultados, que se publican en el último número de la revista PLoS ONE, demuestran que las aves de gran tamaño que llegan a la madurez sexual son sedentarias en las islas. Sin embargo, sus congéneres en el continente presentan comportamientos migratorios.
El águila calzada (Aquila pennata) es sedentaria en las islas y migratoria en la Península Ibérica
Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela diseñan un sensor que permite detectar de manera selectiva un determinado tipo de proteínas relacionadas con el cáncer. El trabajo se publica en la nueva revista de referencia de la química mundial, Chemical Science, editada por la Royal Society of Chemistry (UK).
La comunidad científica solo puede acceder y analizar en formato digital un 20% de la información registrada sobre el clima.
Las poblaciones de tortuga mora (Testudo graeca), una especie calificada como vulnerable y con riesgo de extinción, son capaces de tolerar el paso de las llamas si se produce con una periodicidad de tres decenios o más. Sin embargo, las ‘benjaminas’ son más sensibles y desaparecen tras cada incendio. Así lo revelan investigadores españoles que han analizado el impacto del incendio de la Sierra de la Carrasquilla (Murcia) de 2004 en estos reptiles.
El incendio mató al 100% de las tortugas mora (Testudo graeca) menores de 4 años.
La organización internacional de conservación marina Oceana ha descubierto a casi 400 metros de profundidad, en alta mar y cubriendo una extensión de más de 100.000 m2, un arrecife de corales blancos de profundidad en el Mar de Alborán durante la expedición 2011 del Oceana Ranger. La extensión del arrecife podría superar las 10 hectáreas y cubrir gran parte de la superficie de una montaña submarina.