Las montañas submarinas, los corales de agua fría, los taludes superiores de los márgenes continentales y los cañones submarinos son los ecosistemas del mar profundo que mayor riesgo corren a corto y medio plazo. Según el estudio publicado en PLoS ONE, la presión pesquera, el cambio climático, la acidificación oceánica, la contaminación química y la acumulación de basuras amenazan estos ecosistemas.
Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han descubierto en las Islas Canarias una nueva especie de microalga tóxica productora de ciguatoxinas, la primera que se describe en España y, probablemente, la responsable de los casos de ciguatera (intoxicación alimentaria por ingesta de peces) que se han registrado en las islas.
Vista al microscopio de la microalga tóxica productora de ciguatoxinas. Imagen: IEO
Enraizados en la cultura rural tradicional española, las sabinas albares (Juniperus thurifera) han resistido el paso del tiempo y los cambios térmicos para ocupar en la actualidad amplias superficies de España. A pesar de haber sufrido los cambios estructurales del campo español a finales de los ’50 y la dificultad para regenerarse, los sabinares albares, relictos testimoniales de los bosques esteparios pre-glaciares, logran sobrevivir.
Un grupo de investigadores de la Universidad de La Rioja integrado por el Dr. Javier Martínez Abaigar, la Dra. Encarnación Núñez Olivera, el Dr. Rafael Tomás Las Heras, Gabriel Fabón Anchelergues y Laura Monforte López, analiza los efectos que el aumento de radiación ultravioleta-B produce en las plantas con el fin de evaluar su capacidad bioindicadora.
Varios cráneos de neandertales y, al fondo, un cráneo de Homo sapiens.
Fotomontaje de la planta trepadora tropical Marcgravia evenia junto a un murciélago polinizador. Imagen: Science
Sabina albar (Juniperus thurifera). Imagen: Daniel Montesinos.
Los neandertales dejaron de existir en Europa hace 40.000 años y aún no había explicación científica para esta desaparición. Una investigación de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) publicada en Science apunta a que fue la invasión del más avanzado Homo sapiens, al llegar desde África en poblaciones hasta diez veces mayores, la que acabó conquistando el territorio de los neandertales.