Un equipo internacional de científicos, dirigido por una investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto cómo se formó la diversidad biológica de la Región Neotropical, que incluye América del Sur, Centroamérica y Caribe, en términos históricos y evolutivos. El estudio asocia por primera vez el papel de un acontecimiento geológico como el levantamiento de los Andes del Norte a la evolución de un linaje de plantas.
Crean los primeros monos con el gen de la proteína verde fluorescente en su ADN
Los saurópodos sostenían sus cuellos en el aire y no hacia abajo, como se creía hasta ahora
Crean los primeros monos con el gen de la proteína verde fluorescente en su ADN
Estudios recientes sostienen que la sociabilidad ha desempeñado un papel fundamental en la evolución del tamaño del cerebro en varios mamíferos. Biólogos evolutivos estadounidenses cuestionan ahora, en el último número de Proceedings of the National Academy of Sciences, el vínculo entre el tamaño del cerebro de algunos animales carnívoros y su capacidad de ser sociables.
Los neurocientíficos tienen la impresión de que están mucho más cerca de una teoría aceptada y unificada sobre la forma en que el cerebro procesa el habla y el lenguaje, según el científico del Centro Médico de la Universidad de Georgetown, primer académico en exponer las ideas hace una década y que ahora ha publicado un artículo de revisión confirmando la teoría.
Con el objetivo de acercar a los alumnos/as de los colegios de Vigo y comarca al conocimiento del medio marino, incentivar su curiosidad científica y el respeto por el ambiente natural, además de dar a conocer entre los más jóvenes la investigación marina que se realiza en la Universidade de Vigo comenzaron este lunes las jornadas divulgativas "As cores do mar de Toralla", organizadas por la Unidad de Cultura Científica de la Universidade de Vigo y la Estación de Ciencias Marinas de Toralla.
Un mayor cerebro no implica que los animales carnívoros sean más sociables
Un modelo matemático publicado recientemente por investigadores del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” (CSIC-UAM), en colaboración con la Estación Biológica de Doñana y la Universidad Politécnica de Madrid, ha demostrado que las interacciones ecológicas de tipo mutualista, como aquellas existentes entre plantas e insectos polinizadores, pueden incrementar mucho el número de especies que coexisten en un ecosistema cuando la red de interacciones mutualistas tiene una estructura que se denomina anidada.
En la actualidad, menos del 1% de los océanos mundiales está protegido, respecto al 12% de la superficie terrestre protegida. Sin embargo, la recopilación de estudios de casos realizada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) demuestra que proteger los océanos con áreas protegidas marinas a través del turismo y la pesca regulada puede generar mayores ingresos que una explotación continua, lo que podría aumentar la protección de ciertas áreas.