Nuevo mecanismo de regeneración rápida del hígado a través del glutamato

Un equipo español ha demostrado en ratones que la suplementación nutricional con glutamato favorecería la recuperación de las células hepáticas, fundamental para tratar enfermedades como la cirrosis o pacientes que hayan pasado por una cirugía.

Investigadores del estudio en su laboratorio
Nabil Djouder y Mar Rigual, investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas y autores del estudio, en su laboratorio. /CNIO

El hígado, esencial para la digestión, el metabolismo y la eliminación de toxinas, es uno de los pocos órganos que tiene la capacidad de regenerarse cuando sufre una lesión. Pero deja de recuperarse en enfermedades con daño hepático crónico, como la cirrosis.

El hígado es de los pocos órganos capaz de regenerarse tras una lesión

Ahora, un estudio liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y publicado hoy en la revista Nature, revela un mecanismo rápido que tiene el hígado para regenerarse, y que se activa gracias al glutamato.

Los resultados, de momento solo probados en ratones, muestran que la suplementación nutricional con este aminoácido favorece la recuperación de células hepáticas. Esto beneficiaría a pacientes con daño hepático grave y crónico, también los que se recuperan de una cirugía en el hígado o los que esperan un trasplante.

Multiplicación de células sanas

Nabil Djouder, uno de los autores del estudio, explica a SINC que la regeneración del hígado no ocurre desde cero, sino que consiste en “la sustitución de las células hepáticas dañadas por aquellas que quedan sanas en el hígado”. 

El pico de regeneración del hígado se alcanza entre las 48 y las 72 horas tras la lesión

“El proceso de regeneración hepática está altamente coordinado y es bastante rápido. Cuando una parte del órgano se lesiona o se extirpa, las células hepáticas restantes comienzan a multiplicarse para restaurar el tejido perdido, y el resultado es visible incluso 30 minutos después de la extirpación”, afirma el investigador.

El pico de regeneración se alcanza a las 48 horas de la lesión en ratones y entre las 48 y 72 horas en humanos, dependiendo de la magnitud de la lesión, la salud general del paciente o enfermedades previas.

Glutamato y médula ósea

Lo que revela este nuevo trabajo es el mecanismo molecular de esta regeneración y el papel crucial del glutamato, que colabora con la médula ósea.

Los macrófagos son los responsables de estimular la regeneración del hígado

Según explica Djouder, el glutamato interacciona con la médula que se encuentra dentro de los huesos y donde se originan las células inmunitarias. “Así, activa unas células inmunes llamadas monocitos, que viajan por la sangre hasta el hígado y se transforman en macrófagos”, añade. Estos macrófagos son los responsables de estimular la regeneración del hígado, y provocan que las células de este órgano se multipliquen.

Aunque este trabajo se ha llevado a cabo en ratones, los autores realizaron análisis bioinformáticos y cultivos de células y observaron que los mecanismos son similares en seres humanos.

Para comprobarlo, el siguiente paso será trasladar la investigación a personas a través de un ensayo clínico, aunque Djouder pide cautela. “Si bien los procesos de regeneración hepática son muy similares en ratones y humanos, la velocidad y la extensión de la regeneración pueden variar”, concluye.

Referencia:

Djouder, N. Rigual, M. “Macrophages harness hepatocyte glutamate to boost liver regeneration”. Nature (2025)

Fuente:
CNIO
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