Los restos de ADN neandertal en los humanos modernos –del que se mantiene hasta un 20%– están implicados con genes que afectan tanto a diversas enfermedades, como la de Crohn, como en otros aspectos relacionados con la adaptación al medio, como la producción de queratina. Estas son las principales conclusiones de dos estudios, publicados de forma simultánea en las revistas Nature y Science, tras el análisis de ADN neandertal en los humanos actuales.
Un equipo internacional de científicos ha intentado reconstruir, a través de la genómica, la historia de las poblaciones de cánidos, sus relaciones y los flujos de genes que se produjeron. Ahora se tiene una imagen mucho más detallada y algo sorprendente.
Investigadores del Campus de Excelencia Internacional en Agroalimentación ceiA3 desarrollan un método basado en la amplificación del ADN de 17 variedades de aceituna de alta calidad con el objetivo de trazar el origen real de los aceites.
La mutación en uno de los genes encargados de regular la síntesis de la melanina, la más habitual entre los habitantes de regiones mediterráneas como España, Portugal, Italia e Israel, está presente en alrededor del 10-20% de la población, según el estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Jaume I de Castellón y la Universidad del País Vasco realizado sobre más de 1.000 individuos de diferentes zonas de España.
Luis Boto, científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales, publica un estudio en la revista Proceedings of The Royal Society B en el que demuestra que cada vez hay más evidencias de la importancia de la transferencia horizontal de genes en la teoría de la evolución.
Un trabajo, con participación del CSIC, ha analizado la variabilidad genética de las especies de reno en el pasado para estimar el impacto que tendrán en sus poblaciones las modificaciones de su entorno. La investigación ha caracterizado más de 1.200 individuos procedentes de todo su rango de distribución.
La domesticación del lobo por los humanos tuvo lugar en tierras europeas hace más de 19.000 años, a través de un proceso largo del que ambas especies se beneficiaron, según indica un análisis genético comparado de razas actuales y fósiles de cánidos de todo el mundo. Esta nueva afirmación contradice las hipótesis anteriores, que situaban el origen de esta relación en Asia.
Hoy se publican once nuevas regiones genómicas relacionadas con el alzhéimer, fruto de un trabajo internacional en el que participan diez centros españoles. La investigación dobla el número de genes asociados al riesgo de sufrir la enfermedad y abre posibilidades inéditas en el diseño de fármacos.