Hace dos años el descubrimiento en Sudáfrica de una nueva especie de homínido la situaba en el origen del género Homo, en hace unos dos millones de años. Sin embargo, el hallazgo de nuevos restos fósiles de Homo naledi y el uso de técnicas de datación han permitido estimar que la especie vivió hace entre 226.000 y 335.000 años, mucho antes de lo que se pensaba, por lo que pudo coincidir incluso con los humanos modernos.
Un estudio de los fósiles de megafauna de la Edad de Hielo en Euroasia y América, liderado por la Universidad de Adelaida en Australia, demuestra que el aumento de la humedad ambiental, que se produjo por el deshielo del permafrost y de los glaciares, tuvo lugar justo antes de que muchas especies se extinguieran hace entre 11.000 y 15.000 años. Los pastos se convirtieron en pantanos, lo que pudo fragmentar a las poblaciones de grandes herbívoros.
Los parientes más antiguos de los dinosaurios se parecían más bien poco a estos animales prehistóricos. En un artículo publicado en la revista Nature, los científicos describen al primo más antiguo conocido de los dinosaurios, lo han denominado Teleocrater rhadinus y era un carnívoro, similar a un cocodrilo de más de dos metros de largo.
Diplocynodon ratelii, de aspecto muy similar a los caimanes actuales, acechaba presas de pequeño tamaño como roedores.
Hace 16 millones de años, el reptil Diplocynodon ratelii deambulada por ecosistemas boscosos entre lagunas y charcas en lo que hoy es Cataluña. Los fósiles hallados en el yacimiento de els Casots, en la cuenca del Vallès-Penedès, confirman no solo que se trata de los restos más recientes del género en la Península, sino que las temperaturas fueron en ese momento más elevadas que en la actualidad.
Las huellas fósiles encontradas en la localidad de Santisteban del Puerto en Jaén seguían siendo un misterio. Gracias al análisis morfológico y a la reinterpretación del mecanismo de formación de estas icnitas, un estudio, liderado por la Universidad de Jaén, describe cómo unos reptiles bípedos pudieron realizarlas en un ambiente marino muy poco profundo.
Restos de microorganismos de 3.770 millones de años han sido descubiertos en rocas sedimentarias que pertenecieron a antiguas fuentes hidrotermales. Los tubos y filamentos microscópicos, formados por bacterias que vivían en hierro, se convierten así en la primera evidencia de vida en la Tierra.
Una investigación liderada por la Universidad de Jaén ha encontrado restos de cetáceos y pinnípedos del Mioceno superior en el sector oriental de la Cuenca del Guadalquivir, entre las localidades jiennenses de Andújar y Villanueva de la Reina.
Un estudio científico recoge todos los datos de las excavaciones realizadas en el yacimiento de Ambrona, en la provincia de Soria, durante sus 100 años de historia. El trabajo, publicado en PLoS ONE, ha permitido identificar las principales concentraciones de megafauna (como los elefantes) en los diferentes niveles estratigráficos y explicar su naturaleza.
Devastadoras sequías y lluvias torrenciales que generaron enérgicas corrientes de sedimentos son las responsables de que hoy en Somosaguas (Madrid) exista un yacimiento paleontológico. Un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad Complutense de Madrid ha averiguado cómo se formó la zona norte del depósito de fósiles, del que los paleontólogos ya han extraído alrededor de 6.600 restos de mamíferos como rinocerontes, caballos o ciervos primitivos.