Los humanos producimos más contenidos de los que podemos almacenar, sin que hasta ahora ninguno de los formatos físicos de memoria se haya demostrado capaz de perdurar. La ciencia ofrece ahora otra opción: la molécula de los genes puede reconvertirse para codificar información digital, con una capacidad y una durabilidad impensables para los sistemas electrónicos.
Un episodio de estrés psicosocial agudo puede alterar la capacidad del cerebro para relacionar recuerdos y extraer conclusiones, según un nuevo estudio. Sus autores apuntan a posibles implicaciones en ámbitos como la educación, la justicia y la salud mental.
Un estudio internacional que analizó a más de 10 000 personas revela que el aislamiento social disminuye la memoria, pero no a largo plazo. Aunque los participantes más solitarios mostraron peores resultados en las pruebas iniciales, al cabo de siete años su capacidad para recordar información disminuyó a un ritmo similar a los que no experimentaban soledad.
Un nuevo estudio en ratones revela cómo los cambios en el aparato digestivo influyen en el deterioro cognitivo y apunta a posibles vías de intervención, como la estimulación del nervio vago o la restauración del microbioma mediante antibióticos.
Un equipo del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona ha llevado a cabo un estudio que explora vías preventivas para fortalecer la reserva cognitiva y permitir al cerebro resistir mejor la enfermedad.
El componente principal del cannabis sobrexcita a este grupo de células de apoyo y altera la comunicación entre las regiones implicadas en el aprendizaje. Los resultados proporcionan una base sólida para futuras investigaciones sobre cómo prevenir o contrarrestar sus efectos en etapas críticas del desarrollo.
Si seguías la serie de Friends, es casi seguro que, en algún lugar de tu cerebro, en la zona de hipocampo, una neurona se encienda cada vez que oyes mencionar o ves una foto de la actriz Jennifer Anniston. Lo comprobó hace una década este neurocientífico inquieto, que hoy sigue ahondando en el conocimiento de esas células que podrían guardar el secreto de lo que nos hace típicamente humanos, las neuronas concepto.
Un equipo investigador ha identificado los mecanismos que permiten al cerebro consolidar recuerdos. El estudio describe cómo ciertas conexiones de largo alcance entre células nerviosas contribuyen a formar mapas mentales duraderos.
Investigadores de la Universidad de Boston sugieren que los recuerdos de momentos cotidianos adquieren más fuerza cuando se asocian a un hecho significativo: algo sorprendente, gratificante o con carga emocional. Los resultados del estudio podrían servir para mejorar el aprendizaje y desarrollar tratamientos frente a problemas de memoria.
El estudio ha caracterizado las representaciones neuronales implicadas en el borrado de memorias negativas. Los resultados podrían ayudar a mejorar las terapias para trastornos como el estrés postraumático.