Esta es una de las conclusiones recogidas en el último libro del sociólogo de la Universidad de Salamanca (Usal) Fernando Gil Villa, titulado “El fantasma de la diferencia. Inmigración en la escuela”, realizado a partir de un estudio en 28 centros públicos de Castilla y León durante dos años.
Un trabajo realizado por investigadores de EE UU reconoce que la segregación por sexos en la educación “aumenta los estereotipos de géneros y legitima el sexismo institucional”. Los autores afirman que los resultados del estudio, publicado esta semana en la revista Science, se pueden extrapolar a España.
Que los alumnos adolescentes no dejen de utilizar la televisión o internet, sino que aprendan a hacerlo. Esa es una de las premisas de la Cátedra UNESCO de Comunicación y Valores Educativos, con sede en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la UPV/EHU. Premisa que responde a lo hallado en las investigaciones llevadas a cabo desde que dicha cátedra echó a andar en diciembre de 2009.
El psicopedagogo Jon Altuna ha estudiado a fondo el fenómeno de la escuela 2.0. Concretamente, ha ahondado en el uso y el nivel de integración de Internet y de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el tercer ciclo de Primaria, observando a su vez la actitud del profesorado, del alumnado y de las familias de los niños al respecto. El experto advierte sobre riesgo de delegar en unos pocos profesores la responsabilidad de incorporar Internet a la educación primaria.
Los niños y niñas que hacen uso de la violencia suelen provenir de familias conflictivas. La psicóloga Arantzazu Bellido ha trasladado esta hipótesis al País Vasco con encuestas a varias familias de Bizkaia. La investigadora da por probado que hay relación directa entre el comportamiento del niño y el entorno familiar. Así lo expresa en su tesis doctoral en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).