Cuando la Luna opaca al Sol de forma completa, la falta de luz y radiación provocan cambios atmosféricos que influyen sobre la temperatura, el viento y la forma de las nubes. Los efectos son muy breves, ya que la fase de totalidad de este ocultamiento dura pocos minutos, pero tienen mucho interés desde el punto de vista meteorológico.
Queda un mes para el primero de los tres eclipses totales de Sol y todavía es posible participar en iniciativas de ciencia ciudadana como EclipseDSM, ECOECLIPSE o la misión Globo-Sonda.
En 2026 se cumplen tres siglos y medio de una serendipia científica que nació con el intento de Galileo de calcular las coordenadas de un barco en alta mar por los eclipses de las lunas de Júpiter, y que llevó al astrónomo danés Ole Rømer a la primera prueba de que la luz viajaba a una velocidad finita. Un estudio actual muestra que su método continúa siendo válido.
Cuando millones de personas se reúnen para observar un eclipse, se activan algunos de los circuitos más profundos y antiguos del cerebro humano. Esa mezcla de curiosidad, sorpresa y emoción no es un capricho cultural, sino un fenómeno biológico con bases bien estudiadas.
En el año 1912 fue la última vez que en España se pudo observar un eclipse total de Sol. Por eso, ¿cómo puede ser que ahora haya tres eclipses solares en tres años y que dos de ellos sean totales y uno anular?
El Instituto Geográfico Nacional, responsable de la cartografía oficial de España y de la observación del territorio, participa actualmente en tareas estratégicas y de vigilancia geográfica, como el seguimiento del volcán de Tenerife y la preparación del trío de eclipses 2026-2028. Su directora general, Laura Barbas Calvo, se convirtió al asumir el cargo en la primera mujer en liderar el centro en más de 150 años.
En 1959 pudo verse el último eclipse total de sol hasta hoy en España, solo en las islas Canarias. En la Península, el último total acaeció hace más de un siglo, en 1912. Esta escasez histórica se rompe ahora con una racha excepcional, dos totales y otro anular en solo tres años. ¿Cómo se explican estos fenómenos?
Durante milenios, los eclipses han sido presagios, herramientas científicas y espectáculos inolvidables. Lo que en la Antigüedad se registraba en arcilla hoy se calcula con precisión de segundos, y gracias a ese largo hilo histórico sabemos cuándo y dónde volverá a oscurecerse el Sol sobre España en los próximos años.
La misión Proba-3 de la Agencia Espacial Europea (ESA), liderada por la empresa española Sener, despegó este jueves desde el Centro Espacial Satish Dhawan en la India. Esta misión tiene como objetivo estudiar la corona del Sol, acercándose más que nunca al borde solar.