En cinco años el cambio climático podría poner en ‘jaque mate’ a gran parte de la subespecie de chimpancé más amenazada del planeta: el chimpancé de Nigeria-Camerún (Pan troglodytes ellioti). La pérdida de su hábitat será drástica en 2020 y podría desaparecer por completo en 2080 en el centro de Camerún.
Los incendios, el pastoreo y las altas temperaturas han propiciado la fragmentación de las poblaciones de tejos y las dificultades para la polinización en Extremadura. Un estudio demuestra que la germinación en estos ambientes marginales se ve afectada porque los roedores consumen casi la totalidad de las semillas del tejo, del que solo quedan 200 ejemplares envejecidos.
El atún rojo del Pacífico, el pez globo, la cobra de China, la anguila americana y el camaleón gigante con cuernos de cuchilla –entre otras 22.408 especies– se encuentran al borde de la extinción, según la última actualización de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza que celebra este año su 50 aniversario.
Suni, que tenía 34 años, nació en el zoológico de Dvur Králové y se convirtió en el primer rinoceronte blanco del norte en nacer en cautividad. / Ol Pejeta
Ballenas azules nadan cerca de las islas del Canal de California./ Gilpatrick | Lynn/NOAA.
Dibujo artístico de palomas migratorias americanas (Ectopistes migratorius). / SEO/BirdLife.
Tortuga gigante aldabra (Aldabrachelys gigantea), introducida en Round Island (Islas Mauricio) para sustituir a la extinta tortuga gigante local. / Nik Cole
Desde el año 1500 han desaparecido 322 vertebrados, según destaca Science. La revista dedica un número especial a analizar los efectos que una extinción masiva tendría sobre la naturaleza y sobre las sociedades humanas y sus economías. La pérdida de recursos naturales ha fomentado la precariedad laboral, la inseguridad y la explotación infantil.
Cría de gacela Mohor. / Xiomara-CSIC
Científicos españoles han conseguido rescatar el genotipo de linces que murieron atropellados y cuya diversidad genética iba a perderse. Este estudio supone un importante avance para la conservación de esta y otras especies en peligro de extinción, como la gacela Mohor y la gacela de Cuvier.