La noche anterior a su extracción en un yacimiento de los Pirineos catalanes, los restos de Ogresuchus furatus fueron sustraídos y desaparecieron durante varias semanas. Una vez recuperados, su análisis ha revelado que se trata de una nueva especie de cocodrilo terrestre de tamaño relativamente pequeño que pudo alimentarse de crías de dinosaurio hace unos 71 millones de años.
Para tratar la plaga más dañina con el olivo en nuestro país, la de la mosca Bactrocera oleae, se han empleado principalmente insecticidas organofosforados. Su uso desmedido está detrás del incremento de su resistencia genética a estos pesticidas, según un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid.
Científicos del CSIC revelan que el Golfo de Cádiz es especialmente vulnerable a las especies invasoras procedentes del Mar Mediterráneo y de la costa oeste africana, en este último caso acentuadas por la crisis climática.
Las condiciones climáticas están cambiando a un ritmo sin precedentes, lo que afecta sobre todo a peces, anfibios y reptiles, animales ectotermos que no son capaces de generar su propio calor interno. Con las olas de calor y el incremento de temperaturas, estos organismos experimentan no solo un aumento de la velocidad de crecimiento y estrés térmico, sino también un mayor envejecimiento.
Hasta ahora asignada a otra especie, un equipo de paleontólogos ha analizado ahora una vértebra de ictiosaurio, un reptil marino de unos tres metros de longitud que se alimentaba de peces y otros animales en lo que antes eran aguas de las Islas Baleares. El fósil pertenece al primer ejemplar con anatomía primitiva de este grupo que se ha encontrado en toda Europa.
Tras ser descubierta en 1866 por el naturalista y biólogo británico Alfred Wallace, ningún otro científico se había fijado en esta mariposa taiwanesa, protagonista del #Cienciaalobestia. Un siglo y medio más tarde, un equipo la ha vuelto a examinar para otorgarle el nombre y el lugar que le corresponde.
Un equipo multidisciplinar de investigadores, coordinado por la Universidad de Granada, describe por primera vez en una especie este curioso fenómeno que se debe a que el calor modifica la expresión de sus genes.
La tecnología, desarrollada por un equipo del CSIC y la Universidad Politécnica de Valencia, está basada en producir de forma rápida y barata grandes cantidades de moléculas de ARN bicatenarios, capaces de neutralizar los genes de las plagas y patógenos de plantas.
La ausencia de agua en el ambiente afecta más a la tolerancia térmica de las lagartijas que la falta de comida, según un estudio liderado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Los autores recalcan que los efectos de las sequías en la supervivencia de las especies terrestres frente a la crisis climática se han estudiado cinco veces menos que los del aumento de la temperatura.