Durante seis años, un equipo de la Universidad de Oxford ha estudiado miles de especímenes de plantas del género Ipomoea recogidos en los últimos tres siglos. El resultado es una monografía que no solo permite describir 65 nuevas especies, sino que corrige errores en la identificación del 40 % de los ejemplares de herbolario.
No han superado una, sino dos extinciones en masa hace 66 y 34 millones de años. Las especies de cocodrilos, protagonistas del #Cienciaalobestia, mantienen en la actualidad esa resistencia a las adversidades ambientales como el cambio climático porque seleccionan los lugares de anidación con cuidado.
Los homínidos de la sierra de Atapuerca pudieron llegar a la madurez antes que los humanos actuales, según sugiere el primer estudio sobre la contabilización de los dos tipos de líneas de crecimiento del esmalte de dientes de homínidos del Pleistoceno Inferior y Medio en Europa.
Los habitantes de La Bastida de Totana en Murcia, un yacimiento que data de hace entre unos 4.220 años y 3.550 años, realizaron una gestión intensiva de cultivos y rebaños, como demuestra la primera reconstrucción de la dieta de esta sociedad prehistórica.
Hace 99 millones de años, el cráneo de un diminuto pájaro con dientes y ojos de lagarto quedó atrapado en ámbar. Su hallazgo al norte de Birmania permite describir una nueva especie de dinosaurio, el más pequeño de la era mesozoica, que rivaliza con el ave moderna viva más pequeña, el colibrí zunzuncito.
Cerca de 13 millones de toneladas de plástico llegan cada año a los océanos, pero poco se sabe aún sobre su impacto en los ecosistemas marinos. Esta investigadora ha recibido uno de los premios L’Oréal-UNESCO For Women in Science por estudiar sus efectos.
La reconstrucción de las temperaturas en el Parque Nacional de Sierra Nevada de los últimos 1.500 años revela que, en el siglo XX, estas aumentaron al doble de velocidad que entre los siglos XVII y XIX. Esta es la conclusión del análisis de unas moléculas orgánicas producidas por algas fotosintéticas a 3.020 metros de altitud.
La tolerancia a temperaturas altas fue clave en la conquista de la tierra por las plantas, y en este proceso las hormonas de la familia de las oxilipinas desempeñaron un papel esencial. Ahora, un estudio evolutivo muestra que estas hormonas podrían permitirles adaptarse al cambio climático.
Al igual que los humanos nos alejamos de otras personas para impedir el contagio, como está ocurrieron con la actual epidemia del virus del COVID-19, los vampiros comunes, unos murciélagos muy sociables protagonistas de #Cienciaalobestia, también modifican sus lazos sociales ante las infecciones.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid han demostrado que los insectos comestibles, populares en la actualidad por su potencial fuente de proteínas, podrían ser igualmente interesantes para otras actividades biológicas en nuestro organismo, más allá de su aporte nutricional.