Un equipo internacional reevalúa el fósil Qafzeh 25, un humano moderno arcaico, y documenta una lesión mandibular compatible con un traumatismo producido por un objeto afilado, uno de los escasos ejemplos conocidos en el Paleolítico medio. El análisis también aporta nuevas evidencias sobre su salud bucodental y refuerza la hipótesis de que fue enterrado de forma deliberada.
Una investigación del Instituto de Biología Evolutiva ha analizado restos genéticos de insectos en el sarro dental y revela que la presencia de insectos en la dieta tan solo habría sido habitual en humanos de latitudes tropicales, que preservaron una adaptación genética que facilitaba su digestión.
La técnica no invasiva y basada en luminiscencia indica que el Homo erectus, aunque no sabía producir fuego, sí lo manipulaba hace entre 1,07 y 1,79 millones de años. El estudio se basa en el análisis de huesos de micromamíferos de egagrópilas presentes en la cueva de Wonderwerk (Sudáfrica).
Una investigación liderada por el CSIC ha documentado la ocupación continuada de ‘Homo sapiens’ en África Central hace más de 45 000 años. El hallazgo de casi 900 herramientas de piedra en Guinea Ecuatorial cuestiona las teorías tradicionales sobre la evolución humana y destaca la adaptación tecnológica y cultural de nuestros antepasados.
Un hallazgo en una cueva de Polonia revela una herramienta tallada hace 40.000 años en marfil de mamut que podría ser uno de los bumeranes más antiguos del mundo. Este descubrimiento revela la capacidad del Homo sapiens para crear herramientas complejas y cargadas de significado simbólico.
Un nuevo estudio revela que el uso de sustancias protectoras de la piel como el ocre, la ropa y el uso de cuevas como refugio fueron fundamentales para que los humanos sobrevivieran al exceso de radiación solar que se dio cuando se desplazaron los polos magnéticos hace 40 000 años. Los neandertales, que carecían de estas tecnologías, se extinguieron alrededor de ese tiempo.
Un estudio liderado por el Instituto Max Planck de Geoantropología, con participación del CENIEH, revela que el Homo sapiens vivió en los bosques densos y húmedos de África mucho antes de lo que se pensaba. La investigación retrasa la evidencia más antigua conocida sobre la presencia humana en estos entornos.
Un estudio con participación del CSIC desafía el modelo de poblamiento que consideraba el centro peninsular como un lugar inhabitado por sus condiciones climáticas en ese periodo.
Un equipo de investigación, liderado por la Universidad de Granada, ha descubierto que nuestros ancestros alteraron la dinámica entre las águilas perdiceras y sus principales competidoras, las águilas reales. Sin embargo, irónicamente, en la actualidad, la actividad humana pone en peligro la supervivencia futura del águila perdicera.
Han hallado pruebas de esta práctica en empuñaduras de utensilios de hace 40.000 años muy bien conservados. El descubrimiento de este adhesivo, que supone una solución técnica compleja, implica un alto nivel de cognición.