Medir las variantes genéticas del virus predice mejor la transmisión comunitaria y las hospitalizaciones que los métodos tradicionales basados en carga viral. Así revela un nuevo estudio publicado en Science, basado en más de 12 000 muestras recogidas en el sistema de alcantarillado del estado de Nueva York.
Las infecciones zoonóticas –como la causante del actual brote de hantavirus– provocan la muerte de 2,7 millones de personas al año y representan más del 50 % de todas las enfermedades transmisibles en el mundo. Algunos factores humanos como la deforestación, el cambio climático y la destrucción de los ecosistemas están detrás de su prevalencia y los expertos animan a crear estrategias sistémicas para evitar su expansión.
Un grupo de especialistas ha elaborado una guía con medidas clave para reforzar la bioseguridad y reducir el riesgo de transmisión de esta enfermedad en el sector ganadero.
El foco de este patógeno zoonótico, detectado en un entorno hospitalario del estado indio de Bengala Occidental, permanece limitado y sin indicios de transmisión comunitaria. Las autoridades sanitarias españolas y europeas descartan por el momento un impacto en nuestro país, aunque subrayan la importancia de la vigilancia y la prevención precoz.
Este enfoque integral analiza las interacciones entre seres humanos, animales y ecosistemas, fomentando la cooperación interdisciplinar para enfrentar amenazas sanitarias globales como las pandemias, la antibiorresistencia o el cambio climático. Asimismo, puede mejorar la atención en consultas sobre salud mental y violencia de género.
El gigante asiático ha informado sobre un aumento de casos del virus respiratorio HMPV, asociado a infecciones graves en menores de 14 años y adultos vulnerables. Los expertos advierten sobre la falta de vacunas específicas, aunque ya se han empezado a ensayar algunas de tecnología ARNm.
Un estudio de la Estación Biológica de Doñana y la Universidad Pablo de Olavide detecta mascotas de origen salvaje en el 95 % de las poblaciones del Neotrópico y alerta del peligro de brotes zoonóticos.
Este tipo de influenza, que afecta especialmente a las aves de corral, supone un gran riesgo para el quinto país productor de gallina y huevo. Su mayor peligro es que empiece a adaptarse a cada vez más especies, como ya lo está haciendo en otras partes del mundo. Los investigadores advierten que si el agente infeccioso consigue adaptarse a humanos la crisis sanitaria sería mayor que la provocada por la covid-19.
Estos agentes infecciosos microscópicos son los más numerosos de la Tierra. Se conocen miles de ellos, pero hay millones por descubrir. Un nuevo estudio científico determina que aquellos que tienen una cubierta exterior lipídica son capaces de infectar a múltiples especies y presentan mayor riesgo.