Un estudio liderado por las universidades de Barcelona (UAB) y York (Canadá) ha hallado evidencias de que los humanos prehistóricos tenían un conocimiento preciso de las plantas mucho antes del desarrollo de la agricultura. Tras extraer compuestos químicos y microfósiles de la placa dental calcificada de dientes antiguos, los investigadores han recabado información sobre su alimentación que incluía una planta, la castañuela o juncia real considerada hoy una mala hierba.
El análisis de los isótopos estables del carbono, el nitrógeno y el azufre en las plumas es una técnica efectiva para reconstruir la dieta del águila perdicera durante el periodo de cría. Así se desprende de un artículo publicado en la revista The Ibis, firmado por investigadores de la Universidad de Barcelona con la colaboración de la Universidad de Exeter (Reino Unido).
Vista del yacimiento arqueológico El Salt. / Ainara Sistiaga.
Frente a la idea de que los neandertales eran seres altamente carnívoros, un nuevo estudio publicado en la revista PlosOne sugiere que consumían una cantidad significativa de vegetales. En el estudio, liderado por Ainara Sistiaga de la Universidad de La Laguna y el Instituto Tecnológico de Massachusetts, se han analizado restos fecales de hace 50.000 años procedentes del yacimiento de El Salt en Alicante.
Investigadores españoles han estudiado en ratas cómo las dietas hiperproteicas podrían ser beneficiosas para los huesos, lo que ayudaría a poblaciones sensibles como ancianos y mujeres postmenopáusicas. El estudio revela que la proteína vegetal es más recomendable que la proteína animal, ya que aumentó hasta un 7% el nivel de calcio en los huesos.
Dos nuevos estudios españoles analizan el papel de la dieta mediterránea en la salud. Mientras que tomar alimentos ricos en polifenoles, como el vino tinto o las semillas, puede ayudar a reducir el riesgo de mortalidad, el consumo de aceite de oliva virgen extra podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Científicos de la Universidad de Sevilla han profundizado en el uso de carotenoides incoloros como ingredientes funcionales. Los carotenoides dan color a muchos alimentos y a otros elementos de la naturaleza, y su presencia en la dieta suele estar asociada a un menor riesgo de padecer enfermedades graves.
Bacterias magnéticas artificiales que podrían incluirse en alimentos y ayudar, al ser ingeridas, a diagnosticar enfermedades del sistema digestivo, como el cáncer de estómago. Este hallazgo, llevado a cabo por científicos españoles, se publica en la revista Advanced Functional Materials.
Determinados ácidos grasos presentes en productos derivados de rumiantes, como leche o queso, tienen beneficios potenciales para la salud del consumidor. Una de las estrategias que se está investigando en estos momentos es la inclusión de taninos de quebracho –una especie arbórea originaria de Sudamérica– en la dieta de los rumiantes, aunque estos estudios son aún limitados en el caso del ovino lechero.
La revista Nature presenta esta semana la historia de los cambios que sufrió la vegetación del Ártico hace 50.000 años y que constituía la dieta de los grandes mamíferos de la época, como los mamuts lanudos, los rinocerontes lanudos y los caballos.